islandia.es  
 
 
 
 
 
Reikiavik  
 
La capital más septentrional del mundo, Reikiavik - que significa "bahía humeante" - se encuentra en la costa sur de Islandia. Es una agradable sorpresa: rodeada por un anillo de montañas y la bahía Faxafloi, la ciudad es inmaculadamente limpia, y los visitantes encontrarán que es fácil de recorrer a pie. Su encanto reside en sus peculiares y muchos contrastes, ofreciendo una fascinante combinación de inocencia de aldea y entusiasmo de gran ciudad. En verano las calles son bañadas por 22 horas de luz, mientras en invierno son arrasadas por ventiscas y abrazadas por una noche sin fin. Lugar único en el mundo, es simplemente imperdible.
Triángulo de Oro...
 

A penas a cincuenta kilómetros al nordeste de la capital de Islandia, se halla el impresionante trío de maravillas geológicas del interior islandés, conocidas como el Triangulo de Oro; conformado por el valle de Thingvellir, la cascada de Gullfoss y las surgencias de Geysir.

En un país repleto de cataratas preciosas, hay cierto acuerdo entre visitantes y foráneos en considerar la de Gullfoss como el salto de agua más espectacular. En Gullfoss, el bravo curso del río Hvítá queda interrumpido por una doble caída de más de treinta metros que, con el paso del tiempo, ha confeccionado un paisaje único, enmarcado por columnas de basalto. Desde cualquiera de los balcones que asoman al profundo barranco se ve cómo las aguas glaciares se precipitan y cómo recuperan la tranquilidad camino al océano. Los días soleados se observa el arco iris que atraviesa la cascada.

Muy cerca de allí se encuentra Geysir, una de las zonas de actividad termal más activa del planeta; dio el nombre genérico a esos misteriosos chorros de agua caliente que la tierra parece escupir, los géiseres. Del Gran Geysir queda poco, pero su heredero Strokkur lanza una columna de líquido hirviente hasta veinte metros de altura, cada cinco o diez minutos. Como si lo programara un mecanismo secreto, el proceso se repite de día y de noche: primero se forma una burbuja que, borboteando va creciendo hasta explotar. El vapor que desprenden los charcos de fango y los manantiales de agua caliente dan al lugar un aspecto fantasmagórico, intensificado por un pestilente olor a azufre.

El campo geotermal está lleno de manantiales en ebullición y pequeñas pozas de aguas jade y turquesa, joyas de color a más de 85 grados. Hay quien se acerca tanto a observar el vapor del subsuelo que, allí mismo, toma una especie de sauna vestido. La actividad termal de Geysir solo es comparable a la que se registra en otro punto de la isla, los campos de solfataras del lago Myvatn, en el norte. Hay una buena exposición de volcanes, géiseres, terremotos, folclore e historia natural en el Geysisstofa Geocentre.

La misma pista que une Geysir con Reykiavik atraviesa el enclave más significativo de la historia de Islandia, Thingvellir. Es una extensa planicie situada a los pies de la gran brecha que separa las placas continentales europea y americana, la denominada falla atlántica. En este lugar se reunió el Parlamento islandés durante novecientos años hasta que, en 1798, fue trasladado a la capital; aquí se proclamó la independencia de Dinamarca en 1944. Siempre ha sido el centro del país y cada vez que se celebra un evento a nivel nacional, miles de personas se congregan en dicho lugar.

Un paseo por las históricas llanuras del antiguo parlamento nos lleva a la charca donde se ahogaba a las esposas infieles o la roca de la Ley. Pero para los amantes del espectáculo geológico, el gran interés de Thingvellir es que justo aquí se separan las placas tectónicas euroasiática y americana sobre las que se asienta Islandia. Una gran fisura de siete kilómetros aleja las placas, distantes más de 69 metros. Cada año las placas se separan dos milímetros. Se puede estar de pie en la placa tectónica americana mirando la placa tectónica europea. Este es el único lugar del mundo donde se pueden apreciar las placas tectónicas separándose por encima del nivel del mar.

En los alrededores se encuentra un montículo llamado Lögberg desde el cual se divisa el lugar donde se reunía el Alþing (Parlamento), y en él se situaba el presidente del gobierno para dirigirse a los asistentes. Muy cerca de allí se encuentra Drekkingarhylur (La piscina de los ahogados), donde se ahogaba a las mujeres culpables de adulterio. Este lugar se encuentra en un remanso del río Öxará en la zona de Almannagjá, una gran fisura de lava, que junto con el salto de agua de Öxarárfoss, conforman una de las panorámicas más impresionantes.

Peningagjá es una fisura repleta de agua mineral muy cristalina a la cual la gente suele arrojar monedas desde el puente que la cruza. Las monedas provocan extraños destellos durante su descenso hasta el fondo de la fisura. Se suele decir que si se consigue seguir el descenso de la moneda hasta que se posa en el fondo, su deseo se hará realidad. En el parque de Thingvellir se encuentra una iglesia antigua, en la que el cura es a la vez el responsable del parque, al lado de la iglesia se encuentra el cementerio nacional.

 

 
Ciudades...
 
Reikiavik...
Reykjavik  
Reykjavík o Reikiavik es la capital de Islandia y debido a su posición es también la capital más septentrional del mundo. >>
Regiones...
 
El Triángulo de Oro...
Cascada Gullfoss  
El Triangulo de Oro; conformado por el valle de Thingvellir, la cascada de Gullfoss y las surgencias de Geysir. >>
Pormork y Los Bosques de Thor...
Glaciares de Pormork  
El Bosque de Thor está al sudeste de Reykiavik. Thorsmork es una de las más bellas áreas que ostenta Islandia. >>